Ferran Sánchez: Història. Divulgació. Docència.

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"Sólo unos pocos prefieren la libertad; la mayoría de los hombres no busca más que buenos amos" (Salustio)

sábado, 10 de enero de 2009

¿ES ISRAEL EL ENCARGADO POR LOS NEOCÓN DE PERPETRAR SU CONSPIRACIÓN CONTRA OBAMA?



[Kalvellido tiene imágenes aún mejores en su galería]




¿Vamos a dejar que impunemente el estado de Israel se salte la última resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas? ¿Haríamos lo mismo si lo hiciera otro estado? La resolución inspirada por europeos y árabes fue aprobada de madrugada, y es, según Olmert “impracticable” en virtud de supuestos ataques palestinos. A mi parecer, en cambio, es un documento de suma importancia, porque podría marcar un sutil cambio de tendencia norteamericano. Normalmente, los Estados Unidos combinaban las declaraciones públicas de apoyo del presidente con aplazamientos tácticos de las negociaciones en Naciones Unidas que servían para beneficiar las operaciones israelíes. Finalmente, solían vetar cualquier declaración que pudiera cuestionar a su eterno aliado en el Próximo Oriente.

En esta ocasión, en cambio, el presidente electo se ha mostrado “profundamente preocupado” por los acontecimientos y la diplomacia norteamericana se ha abstenido en la votación para permitir que la resolución fuera aprobada con 14 votos afirmativos, además de la dicha abstención.

Soy consciente de que las primeras y más duras críticas le van a venir a Obama de la izquierda supuestamente inteligente: esos snobs de salón que silban “a las barricadas” y sólo ven películas de “arte y ensayo”. Son los que ya hoy están diciendo que “su silencio mina su credibilidad” o que la ausencia de una condena rígida es “la primera decepción”. Los conozco bien: me llaman “miserable posibilista” por votar a Zapatero, “botifler” por no ser independentista y “fatxenda” por ponerle reparos a Stalin. He decidido dejar de mostrar simpatía por estos compañeros de viaje y sus ingenuas travesuras ideológicas… Es la hora de la verdad, el planeta se juega demasiado, el enemigo neoliberal está agazapado esperando... ¡y algo trama!

Dudo que el presidente electo pueda ejercer ninguna fuerza sobre la diplomacia del actual gabinete. Soy consciente también de que no podemos esperar el cambio radical en las relaciones internacionales que tantos soñamos a escondidas. Sin embargo, quiero pensar que la “preocupación” declarada –que no ha venido acompañada de la acostumbrada bendición de Israel- y los rumores llevados a la categoría de titulares por The Independent el viernes pasado insinuando que el nuevo presidente piensa hablar con Hamas, sean indicios de la moderación que, por otra parte, han mostrado las presidencias demócratas: Clinton casi obligó a Isaac Rabin y Yasser Arafat a alcanzar un acuerdo, y Carter, -en un famoso discurso en Ohio en 1977- se atrevió a reclamar una patria soberana para los palestinos.



















El estúpido argumento del derecho israelí a la autodefensa por los continuos ataques con morteros artesanales cae por su propio peso: ni está en peligro su integridad, ni los ataques superan la violencia de los colonos en su persistente ocupación indebida. Los "cohetes chapuza" pueden irles de perlas para legitimar su proyecto imperialista o su denuncia de la multiculturalidad, pero lo que garantiza su integridad como estado es el mismo derecho que hoy clama por los civiles palestinos convertidos en objetivo militar.

Incluso en el caso de que el número de incontrolados que fabrican proyectiles caseros fuera superior al de los terroristas de estado que diseñaron los ataques genocidas contra los palestinos, nada, absolutamente nada, justifica los métodos que se están usando estos días en Gaza. Ni el bloqueo del paso de alimentos y medicinas, ni el ataque a las escuelas donde se refugian los civiles. Mientras dure la colonización de Cisjordania y Gaza, mientras no conceda a los palestinos el derecho a tener un estado viable, Israel merece sanciones.

Me temo que las víctimas del Holocausto y los sefarditas expulsados en 1492, si asistieran al espectáculo indecente que representa hoy el estado judío en el escenario internacional, sentirían vergüenza, asco y desprecio.

1 comentario:

Unknown dijo...

En oasiones como éstas me pregunto ¿para cuándo se decidirá la modificación de los actuales sistemas de decisión de la ONU? La comunidad internacional llega al 2009 con un preconsenso para integrar a nuevos países en los foros de decisión económica. Sobre eso sí se mueven. Sin embargo, sobre las atrocidades que cometen un puñado de países (siempre los mismos) en cuanto a los derechos humanos, no hay nada que hacer. Los derechos humanos, políticos y sociales son, en nuestra sociedad actual (y pasada), temas de 3ª categoría. Lo de Israel es, hoy por hoy, algo insufrible; y si algo queremos conseguir, deberemos ser las personas de a pie, la sociedad civil, y sus organizaciones, la que se plante, como ya hicimos con la Guerra de Irak o con el "golpe" que quería hacer el PP en 2004. En fin, me ha gustado mucho el artículo... Ah y me siento muy identificado con lo de "miserable posibilista" (!)